La salud de las mujeres se resiente más en los procesos de desahucio

Enfrentarse a la pérdida de la vivienda habitual perjudica la salud. Así lo confirma un estudio en el que se evidencia que las personas que se enfrentan a este proceso presentan un riesgo 13 veces superior de padecer una salud deficiente. Las mujeres son las principales afectadas. El 80% de las mujeres en peligro de desahucio manifiesta un estado de salud regular o malo, frente al 57% de los hombres en la misma situación.

07 marzo 2016 |

Un estudio de Escuela Andaluza de Salud Pública revela que las personas que se enfrentan a un desahucio sugren un empeoramiento de su salud. Las mujeres son las principales afectadas, según el trabajo publicado este mes en la revista Gaceta Sanitaria .

El equipo de investigadores ha realizado una encuesta sobre indicadores de salud y hábitos relacionados con la salud a 205 personas adultas en proceso de desahucio en Granada para compararlos con los de la población general andaluza. En la muestra se observan más jóvenes y más mujeres respecto a la población general. También un mayor desempleo (el 74,4% frente al 28,3% en los hombres y el 53,9% frente al 21,2% en las mujeres) y una mayor pobreza. Los ingresos mensuales en el hogar eran inferiores a los 500 euros para el 45,8% de los hombres y el 42,5% de las mujeres en proceso de desahucio, frente al 4,8% y el 4%, respectivamente, de la muestra general que realizó la Encuesta Andaluza de Salud en 2011.

Mayor riesgo de enfermedad cardiovascular

Las personas que sufren un proceso de desahucio en Granada también presentan un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. El 10% de los hombres y el 8% de las mujeres encuestadas manifiesta tener algún tipo de trastorno cardíaco, porcentaje que es del 4% y del 3,5%, respectivamente, en la población general andaluza. También los trastornos mentales son más frecuentes en los adultos que se enfrentan a la pérdida de la vivienda habitual y de nuevo son las mujeres las principales afectadas: El 57% manifiesta depresión, ansiedad u otro tipo de trastorno mental, frente al 12% de las andaluzas. La proporción en los hombres es del 28,9% y del 4,8%, respectivamente.

Andalucía es una de las comunidades autónomas con mayor número de ejecuciones hipotecarias en términos absolutos

Por último, los malos hábitos de salud también se acrecientan entre la población que se enfrenta a un desahucio. El consumo de tabaco es más frecuente en los hombres que se encuentran en este proceso (56,8%) y en las mujeres (48,2%) que entre la población general andaluza (42,5% y 29,8%, respectivamente). Hay un mayor porcentaje de personas totalmente sedentarias en su tiempo libre entre las que corren el peligro de perder su casa (50% de las mujeres y 35,8% de los hombres frente al 28,6% de las mujeres y el 23% de los hombres de la población general andaluza).

También entre los habitantes afectados por un proceso de desahucio es menos frecuente el consumo habitual de fruta (68,3% de las mujeres y 50% de los hombres).

Andalucía es una de las comunidades autónomas con mayor número de ejecuciones hipotecarias, en términos absolutos. “Todo parece indicar que el número de familias afectadas va a seguir aumentando, y nuestros resultados muestran que la salud de esta población es peor que la de la población general, lo que puede traducirse, de no producirse cambios, en un empeoramiento de la salud de la población en los próximos años”, concluye el equipo de investigación.

OPINIÓN DE NUESTROS LECTORES

Da tu opinión

Incorrecto intentelo de nuevo
NOTA: Las opiniones sobre las noticias no serán publicadas inmediatamente, quedarán pendientes de validación por parte de un administrador del periódico.

NORMAS DE USO

1. Se debe mantener un lenguaje respetuoso, evitando palabras o contenido abusivo, amenazador u obsceno.

2. www.mujeresdepazrd.com se reserva el derecho a suprimir o editar comentarios.

3. Las opiniones publicadas en este espacio corresponden a las de los usuarios y no a www.mujeresdepazrd.com

4. Al enviar un mensaje el autor del mismo acepta las normas de uso.